Empleo.
Tal y como se estima en el apartado ocupacional del estudio, el personal empleado en el sector sanitario privado en 2009 se sitúa en 340.000 personas. Esto representa un incremento del 15% de los ocupados, mediante la creación de aproximadamente 45.000 empleos, desde finales de 2005, lo que pone de manifiesto el importante motor laboral que representa la sanidad privada y, una vez más, su marcado carácter anticíclico. En 2009 el número total de ocupados se mantiene estable.
Facturación.
En el presente estudio, la facturación calculada del sector sanitario privado en el año 2008 ascendió hasta los 27.517 millones de euros, esto representa un incremento en consonancia con la evolución del Producto Interior Bruto a esa fecha, ya que supone aproximadamente el 2,51 % del PIB del estado, y ya en la anterior edición de 2006 (con datos referentes al 2005) el peso de la sanidad privada se mantuvo en esta misma proporción.
La principal conclusión que podemos obtener de estos datos es el marcado carácter anticíclico de la sanidad privada, porque si bien es cierto que se ve influenciada también por la coyuntura económica, su crecimiento es más moderado que el resto de la economía en los años de bonanza (2005 – 2006), pero se mantiene en las épocas de recesión (2008 - 2009).
No obstante, es evidente que el mayor impacto de la crisis económica se ha producido en el año 2009, para el cual no se disponen aún de datos oficiales de facturación, por lo que la evaluación del impacto real en el sector sanitario privado no se podrá realizar hasta que el Registro Mercantil publique los balances de las empresas referentes a dicha fecha.
Efectos de la crisis económica en el sector sanitario privado.
El cambio de ciclo económico ocurrido en los últimos años ha sido muy pronunciado a nivel internacional, pero sin duda España ha sufrido con especial virulencia sus efectos. A la finalización de 2009, la evolución anualizada del PIB presentó una disminución del 3,6%, y las previsiones para 2010 indican que el año cerrará en torno al -1,0%, lo que supone la mayor caída del Producto Interior Bruto en la historia reciente del país.
Este descenso de la actividad económica se reflejó en todos los ámbitos en el panorama español en 2008 y 2009: la creación de nuevas empresas disminuyó en 2008 un 26%, mientras que las sociedades que se declararon en concurso de acreedores se multiplicaron por tres. La tasa de desempleo, por su parte, evolucionó desde el 8,6% en el último trimestre de 2007 hasta el 18,83% a finales de 2009; esto supuso que, en un plazo de tan solo dos años, el desempleo se multiplicó por más de dos, dando lugar a más de 2.398.900 despidos. Estas cifras nos indican la verdadera dimensión de la crisis económica, que puede calificarse sin temor a dudas como catastrófica, afectando a todos y cada uno de los sectores de actividad económica del país. No obstante, es necesario recalcar que estos sectores se han visto afectados en un grado muy diverso, resultando la sanidad privada uno de los más estables, llegando incluso a mantenerse en ritmos de crecimiento positivos.
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